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sábado, noviembre 19, 2011

Almacenamiento de la Semilla

   
MEDIO EFICAZ DE MEJORAR LA TIERRA

 
ZEFERINO DOMÍNGUEZ
Dos plantas de fríjol sembradas por el autor, en terrenos idénticos. La diferencia consistió en que una semilla fue inoculada y otra no tuvo este tratamiento. El maíz sembrado en el terreno inoculado al siguiente año dio mejor cosecha. 
Estos experimentos se realizaron durante varios años y en todos ellos se encontraron resultados parecidos a los que muestran en las ilustraciones que aparecen en esta obra. 
Tanto los experimentos realizados por el autor, de los que se dio cuenta desde los primeros éxitos a la Comisión de Parasitología Agrícola, como los realizados en el extranjero dan la prueba de que se pueden utilizar las plantas leguminosas para enriquecer las tierras con el elemento más caro y a la vez más necesario para la vida vegetal como lo es el NITRÓGENO. 
Este procedimiento es uno de los medios más eficaces de fertilizar los suelos. 
En esta obra he procurado presentar los métodos más prácticos y de resultados inmediatos. Con la vulgarización de ellos se habrá resuelto, en parte al menos el problema agrícola.


CAPITULO PRIMERO 
ALMACENAMIENTO DE LA SEMILLA. 


Aunque muchos de los peligros a que están expuestas las cosechas no pueden evitarse, puede ser posible con cuidado y previsión evitar muchos males cuyas causas son vistas con indiferencia.
Uno de los factores que pueden dominarse y el que es visto con más negligencia, es la semilla.
Supongamos un suelo con todas las condiciones de humedad y con los elementos fertilizantes en la proporción debidas. En este suelo se siembra una semilla falta de vitalidad. La cosecha corresponderá a la semilla muerta más bien que al rico suelo. 
No hay una cadena que sea más fuerte que el eslabón más débil y en este caso la semilla reflejará la capacidad de la producción.
Bien sabido es que hay muchos fraudes en el comercio de semillas, pero el remedio está en las manos del agricultor. Si él produce su propia semilla, él sabe lo que siembra. En consecuencia, el primer cuidado de un agricultor, es procurarse la mejor semilla.
Hablando de la semilla de maíz, que es a la que está dedicada este estudio, diría que la mejor semilla es la que produce la mayor cosecha en las condiciones más desfavorables o adversas. 
Muchos libros se han escrito sobre el maíz, en que se dan informes sobre los principios teóricos de la selección de la semilla, pero este libro se dedicará a tratar los métodos de selección y pruebas de germinación que son más fáciles y que pueden ser adoptados por todos los agricultores del país.
Al describir estos métodos, lo hago después de haberlos puesto en práctica en diferentes partes del país con la ayuda de trabajadores nativos que no han tenido ni la más ligera noción de agricultura moderna y en todos los casos con resultados satisfactorios.
En este libro presento los resultados de un trabajo práctico; es la cristalización de mi experiencia en este ramo, y mis consejos no contienen nada utópico o académico.
La buena semilla de maíz es la que mejor resiste la sequía, los vientos y las heladas. En muchos casos he obtenido resultados que demuestran la importancia que tiene la buena semilla. He tenido siembras de maíz que sólo han recibido escasa cantidad de lluvia y han dado un rendimiento de cuatro y cinco hectolitros más por hectárea, que otras semillas de inferior calidad, aunque sembradas en mejores tierras. La razón de esta gran resistencia a la sequía, depende de la semilla buena.
En esta obra se encontrarán los informes necesarios para que cada agricultor que lo desee, mejore sus variedades de maíz de una manera uniforme y progresiva.
El objeto de la selección es obtener resultados prácticos y financieros por los métodos científicos. La selección que sólo se basa en la apariencia de la mazorca, está expuesta á muchos fracasos. Buscar el aumento de la producción limitándose a escoger las mazorcas de más bonita apariencia, es dar un paso en el terreno del empirismo.


MÉTODO PARA OBTENER UN AUMENTO DE RENDIMIENTO 
DESDE EL PRIMER AÑO. 
A fin de tener semilla mejorada desde el primer año en que se adopten los métodos que aquí propongo y obtener con esto un aumento en las cosechas de 20 a 25%, lo primero que debe hacerse es almacenar la semilla que se destina para la siembra del próximo año, de una manera adecuada.
No hay exageración al decir que el agricultor comienza a disminuir su cosecha desde antes de sembrar la semilla. La troje sin buena ventilación, es el primer enemigo que hay que combatir.
Por regla general el agricultor escoge su semilla del lote más bien logrado, muy bien. A esto no hay más que agregar que debe darse la preferencia a las mazorcas que se producen en grupos de dos ó tres cañas en un solo montón o mata. La razón de esta práctica se verá explicada en el capítulo especial.
Cuando se ha separado bastante semilla para el año siguiente, se procede a almacenarla como se verá en seguida, pero antes diré los estudios que de este asunto he hecho, para que se vea lo trascendental que es el descuido con que se ve la semilla en los seis ó siete meses que median entre la recolección y la siguiente siembra.
La mazorca acabada de pizcar contiene una gran cantidad de agua y la mayor parte de ésta está en el olote.
La cantidad de esta humedad varía de 30 a 40% del peso total, es decir, que por cada tonelada de maíz que se guarda en la troje ó granero, se ha guardado de 30 a 40% de agua. Si no hay la suficiente ventilación ó si el maíz se guarda en sacos ó bien en montón, es esta condición la temperatura sube a tal grado que el embrión o germen del grano en la parte que está inmediata al olote sufre un cambio en su composición química que afecta la producción de una manera notable; el mismo cambio que sufriría si se pusiese en agua caliente.
Si este estado de cosas se prolonga por mucho tiempo, las condiciones de vitalidad se alteran considerablemente.
La semilla destinada para la siembra debe estar desde el momento de su recolección hasta la siembra, de tal manera, que haya perfecta ventilación al rededor de la mazorca, para que la humedad se vaya evaporando gradualmente sin dañar el germen; que la temperatura sea lo más uniforme posible, así se conserva la chispa de vida de que está dotado el grano en la misma condición que viene del campo.
Téngase presente, que el maíz es un producto natural dotado de vida que puede peligrar si se conserva por mucho tiempo en condiciones insalubres.
A fin de demostrar la cantidad de humedad contenida en la mazorca y en el grano, presento los siguientes estudios, repetidos en varios años y en diferentes lugares: 

PESO DE LA MAZORCA 
Acabada de pizcar, Agosto
480 gramos.
La misma mazorca, Septiembre
440 gramos.
La misma mazorca, Octubre
396 gramos.
La misma mazorca, Noviembre
340 gramos.
La misma mazorca, Diciembre
301 gramos.
La misma mazorca, Enero
295 gramos.


Para poder localizar la humedad realicé experimentos y observaciones en el olote solamente. Los resultados fueron los siguientes:
PESO DEL OLOTE 
Agosto
101 gramos.
Septiembre
89 gramos.
Octubre
78 gramos.
Noviembre
68 gramos.
Diciembre
59 gramos.
Enero
50 gramos.
Peso de un litro de maíz en las mismas fechas como sigue:
Agosto
810 gramos.
Septiembre
790 gramos.
Octubre
780 gramos.
Noviembre
761 gramos.
Diciembre
750 gramos.
Enero
739 gramos.
A fin de evitar que la humedad perjudique el grano destinado para reproducción, hay un sencillo procedimiento para almacenarlo:
Consiste en hacer ensartas de doce o catorce mazorcas y colgarlas en los techos de los corredores o de las mismas trojes en donde haya ventilación.
Para llevar a cabo esta operación sólo se necesitan dos operarios y algunos metros de cuerda, hecha de fibra y que se conoce con el nombre de mecate o cordel.
Se corta en pedazos de seis a siete metros según el número de mazorcas que se deseen poner en cada ensarta, se atan las dos extremidades de cada uno de éstos y esto es lo que constituye todos los utensilios.
Uno de los operarios toma una de estas cuerdas y estando parado hace que la cuerda descanse en el suelo en donde el otro operario coloca una mazorca en la onda que descansa en el suelo en la forma que indica el grabado adjunto:
Amplificación que demuestra la manera de poner la primera mazorca en la ensarta. 
Hecho esto, el operario que está de pie, pasa la cuerda que tiene en la mano derecha a la izquierda y viceversa, quedando con esto asegurada la primera mazorca como se ve en el grabado.
Manera de poner la primera mazorca en la ensarta. 
El operario pone la segunda mazorca en sentido contrario a la primera como se ve en seguida:
Amplificación que muestra la manera de poner la segunda mazorca para hacer la ensarta. 

Este grabado representa la operación amplificada para mejor comprensión.
Este otro muestra como se verifica.
La tercera mazorca se coloca en dirección contraria a la segunda y así se continua hasta que las catorce o quince mazorcas han sido puestas como se ve en el grabado respectivo.
El tiempo empleado en esta operación es de un minuto y el costo del cordel en que se han puesto es una fracción de centavo.
Como se notará en la ilustración siguiente, una vez terminada la ensarta no hay necesidad de hacer nudo, porque una de las extremidades de la cuerda al mismo tiempo que asegura la otra extremidad le sirve de gancho para colgar.
La ventaja que este método tiene,  es que puede hacerse con suma rapidez y con un gasto insignificante.
La semilla que dos hombres pueden almacenar en un día puede alcanzar para sembrar 50 hectáreas.
Los frecuentes estudios y experimentos que he verificado han demostrado, que la semilla almacenada en la forma descrita ha dado un rendimiento de 5 a 10 hectolitros por hectárea más,  comparada con semilla sembrada en las trojes.
Además del jornal de los dos hombres empleados en este trabajo debe considerarse el gasto de las cuerdas que este método requiere; pero este gasto se hace una sola vez, porque si se tiene el cuidado necesario, éstas pueden servir varios años.
Manera de poner la segunda mazorca en la ensarta. 
En los métodos que aquí presento se han estudiado minuciosamente los gastos de jornales y utensilios para hacerlos eminentemente prácticos.
Se ve que con un gasto insignificante se puede preservar la vitalidad de la semilla bastante para sembrar 50 hectáreas, es decir, con el jornal de dos hombres y el gasto de unas cuantas cuerdas se puede aumentar la producción de las 50 hectáreas, que es la unidad que aquí se ha tomado como base, en 25 o 50 hectolitros más que si se hubieran sembrado con semilla tomada de las trojes.
¿Cómo es posible un rendimiento tan grande con un gasto tan insignificante? Simplemente porque se han utilizado cuidadosamente los poderosos recursos de la naturaleza.
Se ha utilizado el aire para secar gradualmente la mazorca sin lastimar el delicado embrión en donde la vida de la futura planta tiene su origen. Se ha conservado intacta esa chispa de vida con que la naturaleza dotó al embrión.
Nótese en el grabado anterior la disposición en que quedan las mazorcas y se verá que están todas separadas unas de otras, ninguna se toca y por consecuencia, la circulación del aire es perfecta alrededor de la mazorca. La humedad que encierra, gradualmente se va evaporando sin que haya lugar á una alta temperatura, evitando con esto que se pudra la parte del grano que está adherida al olote.
La ensarta completa, hecha en treinta segundos con un costo de una fracción de centavo y que evita que más de doce mil granos sufran el deterioro debido al defectuoso modo de almacenamiento. 
Cuando el maíz ha estado almacenado en lugares inadecuados, se nota que al desprender un grano del olote, hay un punto negro en e1 lugar en que el grano está adherido y, como el germen está muy cerca de esto punto, sufre una descomposición que afecta considerablemente el desarrollo de las raíces que nacen de esa parte del embrión.
El espacio que ocupa el maíz así almacenado es muy pequeño si se distribuye convenientemente.
Un metro cuadrado es suficiente para acomodar quince ensartas procurando que no se toquen, a fin de que la ventilación sea perfecta en todas las direcciones.
Pónganse las tres primeras ensartas en la forma indicada por el siguiente grabado:
Tras de estas tres hileras pónganse otras tres a igual distancia a fin de conseguir el objeto deseado: perfecta ventilación.
Así se continúa hasta que quede almacenada toda la semilla como se ve en seguida:
Cuando hay escasez de trabajadores, pueden emplearse en esta labor a los niños, pues es tan sencillo que muy fácilmente pueden hacerlo.
La ensarta amplificada que muestra las condiciones ideales de ventilación en que quedan las mazorcas así almacenadas. Como se nota ninguna se toca y las corrientes de aire contribuyen a secar gradualmente la mazorca sin lastimar el grano. 
En seguida se verá el grabado que representa el trabajo realizado por dos hombres en dos semanas.
En él se ve almacenada la semilla bastante para 500 hectáreas de siembra.
Para evitar que la semilla así almacenada sea atacada por el gorgojo, la polilla y otras plagas, véase el capítulo especial sobre este asunto.
Nunca se tendrá demasiado cuidado con la semilla, puesto que de esto depende la futura cosecha.
Otra ventaja de este método es la facilidad de deshacer las ensartas.
Cuando llega el tiempo de las siembras o cuando se procede a germinarla semilla según se dice en los siguientes capítulos, basta con coger la ensarta de la parte posterior y una ligera sacudida será bastante para que las mazorcas caigan una por una sin dificultad y sin pérdida de tiempo, como se ve en el grabado:
Amplificación que muestra la manera de disponer las ensartas para que las corrientes de aire no tengan interrupción. 
Si se tiene cuidado de conservar las cuerdas, éstas pueden servir para el siguiente año.
La economía en tiempo y dinero son los factores más grandes del éxito.
Veamos ahora que significa para el agricultor cuidadoso tener su semilla almacenada en esta forma.
Todos los granos o la mayor parte de ellos están dotados de una chispa de vida que radica en el embrión que ocupa el centro del grano hacia la parte en que está unido al olote, teniendo una dimensión de una tercera parte o una mitad del largo del grano, según la variedad, como se ve en el grabado:

Colocando las ensartas para que el aire ayude a secar la mazorca y el germen quede intacto. 

En las haciendas en que se necesite mucha semilla los niños pueden hacer este trabajo. 
Del germen brotan la plúmula (plántula) o pequeña planta que vemos pocos días después de la siembra, y ésta nace de la parte superior del germen, y de la otra extremidad inferior brotan las raíces o radículas, que penetran en el suelo.


La semilla ya almacenada para sembrar 500 hectáreas, con el trabajo de dos hombres en dos semanas, y con lo que se conserva el poder germinativo de la semilla. 

Ahora bien, como la radícula está muy cerca de la punta en donde el grano esta adherido al olote, si las mazorcas se almacenan en trojes sin ventilación o bien en montones, la excesiva humedad contenida en el olote, produce una alta temperatura, y el protoplasma o sustancia que compone las celdillas vivas de la radícula, sufren un cambio en sumo grado perjudicial, porque las raíces que producen al sembrarse, no tienen el poder de penetrar en el suelo y de absorber la humedad y las substancias que son necesarias para nutrir la planta.
El sistema de raíces es muy pobremente desarrollado y no tienen la resistencia necesaria para las futuras necesidades y contratiempos.
En diversas ocasiones he comprobado esto, sembrando dos surcos, uno con semilla ventilada y el otro con semilla tomada de las trojes después de seis meses de estar allí.
Llegada la época de la siembra, las ensartas se pueden desbaratar fácilmente, pues basta con colgarla del lado por donde se comienza a hacer para que las mazorcas caigan un por una sin dificultad y sin pérdida de tiempo 
Los dos surcos fueron sembrados juntos para estudiar el sistema de raíces, a los pocos días de la siembra, cuando había alcanzado una altura de un pie poco más o menos, recorrí los surcos para ver cuáles raíces eran más resistentes. 
Con una mano hacía el esfuerzo de arrancar las matas de un surco mientras con la otra hacía la misma operación en el surco contiguo.
Mientras el surco sembrado con semilla ventilada sólo tuvo un cinco por ciento de plantas que no resistieron el tirón, la semilla de troje dio un treinta por ciento de plantas que no resistieron el mismo impulso.
El mismo, estudio se repitió en diversas edades de las plantas, dando en todos los casos resultados análogos.
Para mejor apreciar el importante papel que las raíces desempeñan, podemos compararlas al estómago de los animales.
Si un niño es atacado de cáncer en el estómago, no puede esperarse que tenga una larga vida y si la tiene, ésta será llena de miserias y no desempeñará sus deberes ni cumplirá con su misión.
La misma consideración debe hacerse respecto a la semilla de maíz, puesto que es un producto dotado de vida.
Cuando la semilla germina, lo primero que aparece es la raíz y su instinto es dirigirse hacia abajo, su primera función es la de sostener a la planta; pero su más importante función es la de absorber la humedad y substancias nutritivas disueltas en el suelo y también para ayudar a disolver estas substancias por medio de reactivos con que la sabia naturaleza ha provisto las raíces.
Un grano de maíz amplificado para ver en donde radica la vida de la futura planta y tener cuidado de no dañar el embrión que es donde se oculta la chispa de vida puesta por la naturaleza para perpetuar la especie. 
Es muy frecuente el caso en que las raíces sirven de almacén a la savia para proporcionarla a la planta en tiempo oportuno.
Las plantas sanas están provistas de un mecanismo con el cual ellas elaboran o fabrican su propio alimento de que viven, utilizando los gases inorgánicos y materias líquidas de que están rodeadas.
Cuando las mazorcas han sido almacenadas como se ha dicho, en lugares bien ventilados desde el tiempo de las cosechas (Agosto o Septiembre) hasta el tiempo de las siembras (Febrero o Marzo) las raíces que se desarrollan en esta semilla tienen sus puntas o pibotes protegidas por una capa que puede verse cortando con una navaja verticalmente la punta de la raíz. Esta capa ayuda a penetrar el suelo, una planta saludable tiene abundantes raíces capilares, es decir raíces tan delgadas como un cabello que son las que están en más íntimo contacto con el suelo y son las principales en absorber las materias nutritivas en estado soluble que se encuentran en casi todas las tierras de cultivo.
Un sencillo procedimiento para colgar las mazorcas de alto precio. Así se evita que algunos granos se maltraten con las cuerdas. Este procedimiento es muy importante especialmente cuando se desea procurar semilla para la venta. 
La condición estacionaria de las plantas y su absoluta falta de locomoción, la imposibilitan para buscar su alimento y tienen que proporcionárselo en el mismo sitio donde nacen.
El deber del agricultor es procurar que el germen de donde nacen las raíces no sufran deterioro alguno durante los seis o siete meses que están almacenadas las semillas. De este modo ayudamos a la naturaleza a realizar su portentosa obra y al mismo tiempo tendremos una hermosa recompensa.
Cuando por medio de la selección y cruzamiento que se explican en los siguientes capítulos, se ha logrado tener semilla de alto poder de reproducción, se escogerán cien de las mejores mazorcas y para almacenarlas de un modo que el cordel no lastime algunos granos, aconsejo este procedimiento: con lámina u hojalata se hacen unos ganchos como los que se ven en el grabado respectivo.

Trojes construidas con calefactores para que la humedad se evapore sin lastimar el germen. El mismo resultado se obtiene con almacenar la semilla como se ha dicho en este capítulo. 

El gancho tiene una forma de sierra y se inserta en el olote quedando así asegurada.
Cuando el agricultor ha llegado a este grado de perfeccionar sus semillas, no se sorprenderá al saber que una mazorca de alto poder tiene un alto precio.
En las diferentes exposiciones de maíz a que he asistido he visto pagar mazorcas a $ 10 a $ 15 y hasta a $ 100 oro. 
Entonces se verá que cada grano es de un alto valor y debe evitarse su deterioro.
El costo de almacenamiento de la semilla en esta forma como se ha visto, es insignificante, porque dos hombres pueden hacer las ensartas para sembrar una hectárea en cinco minutos y el costo del cordel es muy poco.
Sin embargo el resultado es grande como se verá en los siguientes datos.

ESTADO 
SEMILLA 
AUMENTO 
VENTILADA 
DE LAS TROJES 
PUEBLA
45
34
11
TLAXCALA
53
41
12
GUANAJUATO
39
29
10
NUEVO LEON
42
28
14
COAHUILA
62
49
13

Hectolitros por hectárea 

Siendo tan sencillos estos trabajos, invito a los agricultores a que comprueben sus resultados si alguna duda hay que los haga vacilar.
Con esto ganaría mucho la noble causa de la agricultura nacional.
Es tan importante la cuestión de almacenar la semilla, que en las haciendas de los Estados Unidos se construyen trojes con calefactores para evaporar la humedad del olote como se ve por este grabado debido a la cortesía de Eugenio D. Funk, Bloomington III. No siendo posible que la mayoría de nuestros agricultores puedan salvar su semilla por este medio, recomiendo que la almacenen como queda dicho en este capítulo.

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Prueba de la Semilla


CAPITULO SEGUNDO 
PRUEBA DE LA SEMILLA. 


Como muchas causas que determinan la falta de vitalidad en los granos de maíz, es indispensable probar cada una de las mazorcas antes de usarlas como semilla. 
El agricultor que desee tener más y mejor grano en sus trojes en el otoño sin tener que aumentar sus trabajos de campo en el verano, debe adoptar los métodos ensayados y probados que aquí voy a presentar para obtener los resultados anteriores. 
La importante cuestión de la semilla, inevitablemente se presenta cada año a todos los agricultores de todas partes. 
Todos los buenos resultados que se tienen de la labor del campo, vienen de la buena semilla que se siembra. 
Puede haber la más absoluta confianza de que cada caña producirá una buena mazorca si se le da a la Madre Tierra el mejor material posible con que pueda trabajar. 
Ella, compensará con liberalidad al que siembre solamente la semilla que se ha probado y que muestre ser vigorosa. 
Cuando pensamos que una mazorca da granos para sembrar de quinientas a mil plantas, entonces nos convencemos que deben sembrarse las mejores. 
Estamos en los tiempos en que los salarios son altos, el precio de las tierras igualmente altas y el costo de la vida siguen en el mismo nivel, y todos estos factores hacen que tengamos que producir más maíz en el mismo terreno. 

MANERA DE CONOCER LA VITALIDAD  DE LA SEMILLA POR MEDIO DE LA GERMINACIÓN. 
Es muy arriesgado sembrar maíz sin primero asegurarse de si la semilla es viva. Debido a la poca atención que se ha dado a este asunto se obtienen malas cosechas año por año. 
Por esto es que los campos de maíz se ven tan poco uniformes, con matas con tres cañas de las cuales una es vigorosa y dos raquíticas o estériles. Las tres cañas han recibido el mismo cultivo, todas han tenido la misma oportunidad para su desarrollo, la misma humedad, el mismo sol, la misma fertilidad, puesto que están juntas, y sin embargo de vivir en idéntico medio, una tiene fruto y dos no tienen o si lo tienen, es tan malo que no vale la pena de cultivarlo. 
La única causa es que la semilla no es igualmente vigorosa y aquí está la diferencia entre el éxito y el fracaso. No importa el cuidado que se tenga en el cultivo, en la preparación del suelo, en la profundidad del barbecho, en la siembra; si la semilla lleva un germen muerto, nada le devolverá la vida. 
Es lo mismo que pretender que un animal agonizante ó enfermo tenga descendientes sanos y vigorosos. 
La buena semilla es la mitad de la batalla en la agricultura.  
La cosecha corresponderá más a la alta cualidad de la semilla que al rico suelo. 
Analizando las causas que determinan la baja vitalidad de los granos se encuentran que son varias: unas de carácter puramente físico y otras debido a los defectuosos métodos de producción. 
La baja de la temperatura durante el período de la formación del grano, ó bien cuando está formado pero en estado lechoso ocurre una helada, la parte de la mazorca que está expuesta a estos accidentes sufre un cambio en la vitalidad de los granos. 
Las heladas de Octubre cuando el maíz está aún en los campos, reduce la vitalidad de la semilla en proporción de la intensidad del fenómeno meteorológico, y muy cuidadosos estudios han demostrado que solamente la parte de las mazorcas que se habían doblado y que estaban defendidas, dieron signos de vida, mientras que las otras partes expuestas al rigor del frío habían perdido por completo su vigor. 
En los lugares en donde esto ocurre es conveniente una variedad de maíz que se doble precozmente. 
Estas variedades se pueden obtener separando año por año las mazorcas que primero se doblen, y sembrándolas aparte. 
Se ha visto que la humedad contenida en la mazorca origina una pérdida de vigor cuando se almacena en sitios mal ventilados
Otra causa que origina la pérdida de vitalidad depende del hecho de que muchas plantas estériles contribuyen a la fecundación de la mazorca y por consecuencia, las que han sido fecundadas con polen de plantas estériles tienen la tendencia de reproducir las características de sus progenitores y por eso son estériles. 
A fin de evitar en lo posible la pérdida de vigor por los efectos de las heladas, es prudente escoger la semilla del siguiente año antes que caiga la primera helada. A ese fin es conveniente señalar un día para esta operación que bien puede llamarse festivo. 
Todos los agricultores saben poco más o menos la fecha en que caen las primeras heladas. En algunos rumbos es el 4 de Octubre y aprovechando esta experiencia bien puede elegirse el 2 del mismo mes y dedicarlo como en algunos pueblos dedican un día que llaman día de árboles y que constituye una fiesta, por que ese día todos los vecinos plantan un árbol. 
Con la misma razón debe escogerse un día que bien puede llamarse el día del maíz. 
Si esta costumbre se adoptase, mucho ganaría la agricultura.  
En otro capítulo se verán las reglas que deban seguirse para escoger la mejor semilla en los campos. 
Por ahora comencemos el procedimiento de la germinación. 
Cuando comencé mis estudios de germinación de semillas, di a conocer un sencillo procedimiento de las cajas de germinación y aunque no es el más eficaz como se verá en el transcurso de esta obra, ni el más a propósito para nuestros trabajadores, he creído conveniente presentarlo en este lugar para que se comparen los dos sistemas. 
(Actualmente se pueden usar las charolas de germinación
Como por varios medios se ha dado a conocer lo bastante, sólo haré una ligera descripción de él. 
Puede usarse una caja de madera de 4 pies de largo, tres de ancho y 6 pulgadas de alto 
Se llena la caja hasta la mitad con arena húmeda o bien con aserrín, comprimiéndolo bien para que quede una superficie plana. 
En caso de hacer uso de aserrín, debe ponerse antes en una bolsa de hule dentro de una tina de agua caliente por espacio de medía hora, a fin de que se humedezca por completo antes de usarlo. 
Ya puesto el aserrín o la arena en la caja, póngase un lienzo blanco del mismo tamaño de la caja, y tírense unas líneas en el lienzo en sentido horizontal y vertical a una distancia de pulgada y media, de modo que queden unos cuadros que se marcarán con los números 1, 2, 3, 4, etc. 
Pónganse las mazorcas que se van a germinar, en hilera, ya sea en el piso o en tablones, marcando cada una con los números 1, 2, 3, 4, etc. 
Tómense seis granos de las mazorcas, en la forma que se explicará en seguida, y pónganse en los cuadros de modo que los granos de la mazorca número uno se coloquen en cuadro número uno, los de la mazorca número dos en cuadro número dos, etc., etc. 
Después, colóquese un lienzo considerablemente más grande que el lienzo de la caja y cúbrase con él, poniendo una capa de arena o aserrín húmedo de dos pulgadas de espesor. 
Con la clase de operarios que he tenido que trabajar mis fincas, he encontrado que este sistema es muy deficiente, porque en primer lugar los operarios no saben leer ni escribir, en segundo lugar, los granos de las cajas se mezclan de modo que hacen poco eficaz el trabajo, sin contar el riesgo a que están expuestas las mazorcas a cambiar de lugar por cualquier incidente, con lo que todo el trabajo se pierde. 
Primer procedimiento usado por el autor para germinar la semilla. 
Después de seis días se procede a separar la buena semilla de la mala, levantando el lienzo que cubre la caja, como se ve en el grabado anterior. 
En vista de los muchos fracasos que tuve con este sistema y teniendo en cuenta la imperiosa necesidad de probar la vitalidad de todas las mazorcas adopté otro sistema, que, por su absoluta eficacia es de recomendarse para todos los casos. 
He experimentado este sistema con operarios de diversos grados de aptitud, con muchachos y muchachas y hasta con hombres faltos de vista, pues como se verá, es de tal modo eficaz, que no es posible confusión alguna 

MODERNO SISTEMA DE GERMINACIÓN DE LA SEMILLA DE MAÍZ. 
Toda la herramienta necesaria para esta importante y trascendental operación, consiste en un aparato de madera, como se ve en el grabado: 
Aparato germinador y los cubos germinadores.  Como se ve, son dos marcos de madera que contienen ocho alambres cada uno, en donde se pueden germinar 400 mazorcas. Al pie están los 400 cubos 
Puede describirse del modo siguiente para mayor claridad: 
Consiste de dos marcos de madera en donde se colocan ocho alambres bien tirantes y estos dos cuadros, unidos por unas piezas de madera o de fierro.  En la parte media de los cuadros, se pondrán unas barras para evitar que los lados del cuadro se pandeen al estirar los alambres. 
Como se verá, junto al grabado hay una serie de cubos de latas, en número de cuatrocientos, que son las mazorcas que pueden germinarse en cada aparato. 
En seguida se verá el tamaño natural de estos cubos, así como su descripción: 
Estos son generalmente de zinc galvanizado para hacerlos durables. 
Las dimensiones de estos cubos son de pulgada y media de largo por pulgada y media de ancho y una pulgada de alto. 
Tienen un perno para fijarlos en la mazorca y además están provistos de una cuchara que también se ve en el grabado y cuya aplicación se verá después. 
Una de las paredes del cubo tiene engargolada la parte superior para colgarlo de los alambres del marco. 
A fin de entender el método empleado para la germinación de la semilla, debe tenerse presente que la fertilización de la mazorca se verifica en tres periodos que corresponde a una tercera parte de cada mazorca aproximadamente. 

Los cubos germinadores con sus cucharas, del tamaño natural. 
Para probar que hay diferencia de vitalidad en las tres partes de la mazorca, diversos estudios fueron realizados con objeto de determinar si era suficiente tomar sólo dos granos de la mazorca, o si era de todo punto indispensable probar las tres zonas para tener un promedio más preciso. 
En todos los estudios se obtuvieron resultados que demuestran que es de todo punto indispensable probar las tres zonas para asegurar el éxito. A ese fin se probaron ejemplares en la forma siguiente y se encontró que la relación de vitalidad y producción tenían un paralelo constante. 
Mazorca probada en sus tres zonas: 
Los granos de estas tres zonas se sembraron en surcos separados con los siguientes resultados: 
Las tres zonas de la mazorca que nos interesa probar para tener un promedio seguro de la vitalidad de toda la mazorca. 


Granos sembrados de las tres zonas de la mazorca que muestran una parte defectuosa. 
Zona 
Cantidad 
Estériles 
Molcates 
Retoños 
Buenas 
1ª 
100 
24 
51 
32 
2ª 
100 
10 
10 
58 
3ª 
100 
15 
14 
61 



Una vez que he demostrado la necesidad de germinar las tres partes de la mazorca, veamos cómo se procede para hacer de una manera sistemática y eficaz esta operación 

GERMINACIÓN. 
Téngase la mazorca en la mano izquierda y con la derecha, provista de una hoja de navaja, sáquese un grano de una de las hileras y que corresponda a la primera zona; déle una ligera vuelta a la mazorca y sáquese el segundo grano de la parte media o de la segunda zona, procurando que no sea de la misma hilera, déle una ligera vuelta y sáquese el tercer grano correspondiente a la punta o tercera zona. 
Al extraer los granos téngase cuidado de introducir la hoja de la navaja de modo que quede en la hilera longitudinal y hacer el esfuerzo de separar el grano sin lastimar el germen. 
Se sigue dando vuelta a la mazorca y el cuarto grano se extrae de la base, el quinto de la parte media y el sexto de la punta. 
Los seis granos así separados son la representación de toda la mazorca, y como se infiere por lo dicho hasta aquí, el objeto es determinar si alguna de las partes de la mazorca, está muerta o estéril debido a los diversos cambios de temperatura o a que el polen de plantas estériles contribuye a la fecundación de alguna parte de las mazorcas. 
Una vez separados los seis granos de la mazorca, se colocan en la cuchara como se ve en el grabado que completa la descripción de este procedimiento. 
Se tendrá cuidado de poner los granos con la concha hacia arriba. Se notará que los granos tienen una parte lisa y otra cóncava en forma de concha. 
Esta se pondrá hacia arriba, como se ha dicho, para que al germinar la semilla no encuentre ninguna resistencia en las paredes del cubo. 
Puestos los seis granos en la cuchara, ésta se coloca dentro del cubo de lata o zinc como se ve en el grabado. 
Como se verá más adelante, el uso de la cuchara es para descargar los cubos al terminar las pruebas para continuar con otras y hacer la operación con rapidez. 
Después de puesta la cuchara en el cubo, éste se llena de arena para cubrir  los granos como se ve en el grabado adjunto. 
La idea de usar arena, es para probar el vigor de la semilla por sí sola sin usar ningún elemento fertilizante. Como se sabe, la arena es completamente estéril. 
Ya cubiertos los granos con arena, se fija el cubo en la mazorca a que corresponda, para lo cual está provisto de un perno. 
Así se tiene la historia de cada mazorca sin el riesgo de que haya confusión. 
Los seis granos se ponen en la cuchara con las conchas hacia arriba para que las raíces no encuentren obstáculo alguno.
Se coloca esta mazorca en el último alambre del aparato, por medio de la parte acanalada del cubo. Se procede a hacer la misma operación con la segunda mazorca colocándola al lado de la primera hasta completar el primer alambre. Después se procede a llenar el segundo alambre de arriba. Esto se hace con objeto de facilitar la colocación de las mazorcas. 
Así se procede con los demás alambres hasta concluir un lado del aparato, o sea después de colocar doscientas mazorcas. Se procede a llenar la otra mitad, lo que hace un operario en poco tiempo, quedando listo el aparato germinador. El siguiente grabado representa el trabajo con todos sus detalles. 
Como se ve, el operario ha llenado la mitad y se ven las mazorcas del lado concluido; así como las tres hileras del lado por concluir, colocando las de la tercera hilera. 
Manera de poner la cuchara del cubo con los granos. 
Cuando se han terminado estos dos lados se tiene suficiente semilla para sembrar 10 hectáreas. 
Se humedece la arena poniendo igual cantidad de agua en los cubos lo que se hace con una botella provista de un tapón con espita y se hace esta operación en menos de tres minutos. 
Un aparato será bastante para una siembra de 100 hectáreas, porque si bien es cierto que se germina semilla para 10 hectáreas en cada uno, no toda es a propósito para la siembra como se verá, pero suponiendo que sólo el 50% de semilla que se germina es propia para sembrarse, se tiene que en una germinadora puede probarse la semilla de 100 hectáreas en pocas semanas. 
Cuando la siembra es mayor de 100 hectáreas sin que pase de mil, entonces es necesario dedicar a un operario a esta operación por espacio de siete u ocho semanas antes de la época de la siembra y proveerlo de seis aparatos para cada uno de los días de la semana. 
Cubo cubierto de arena después de poner los seis granos 
Este hombre está a cargo de una batería de germinadores. 
Estas son las baterías que mucho se necesitan en México, para cargarlas de grandes municiones que maten el hambre, la pobreza y la guerra. 
Pocas semanas antes de la siembra se comenzará la germinación, un aparato para cada día de la semana. 

RESULTADOS OBTENIDOS CON LA GERMINACIÓN 
Después de seis días, el maíz comienza a aparecer en casi todos los cubitos de la germinadora, si el lugar en que se ha tenido, está en buena temperatura y se ha tenido el cuidado de regar los cubitos dos veces por lo menos. 
El aspecto que presentará el aparato germinador, será como el siguiente grabado de la página 47. 
El mismo que tendrían las 10 hectáreas si se hubiesen sembrado con los granos de estas mazorcas, solo teniendo en cuenta los signos exteriores de ellas, sin estudiar sus condiciones internas o invisibles. Cada uno de los cubos representa un dieciseisavo de hectárea, y procediendo a germinar la semilla como se ha dicho, está a la elección del agricultor tener semilla uniforme con solo escoger la que tiene más vigor. 
El cubo se inserta en la mazorca 
La vida del hombre es corta, un agricultor solo puede tener de 25 a 30 cosechas, y debe dedicar toda su atención, a fin de que cada una de estas cosechas le dé el mayor rendimiento posible, poniendo en sus siembras la semilla que tenga mayor capacidad potencial de reproducción, así como más cuidado en sus tierras y cultivos; pero usando un poco el sentido común el fracaso se aleja, porque la naturaleza le da el aviso; pero el fracaso vendrá si no se da importancia a esto; como sucedió al "Titanic", por no escuchar el aviso. del peligro que corría al acercarse a los témpanos de hielo. 
La cara lección del desastre del "Titanic", debe aprovecharse en todos los casos en que la previsión es un factor que influye decididamente en el éxito de una empresa. 



Operario llenando el aparato germinador. 


El hermoso barco corría con una velocidad extraordinaria, y no obstante el anuncio de la proximidad de los témpanos de hielo, no disminuyó su velocidad; el barco chocó con espantosa violencia y a los pocos momentos comenzó a hundirse. 
Si hubiera estado provisto de suficientes botes salvavidas, muchas vidas se habrían salvado; pero no se dio toda la atención a este asunto por pequeño. El vapor estaba dotado con todo lo que significa lujo y confort, de modo tal, que el gusto más refinado podía estar satisfecho. Había teatro, salones de baile, billares, biblioteca, etc., etc.; pero qué era un bote salvavidas, comparado con toda esta hermosa estructura?  Muchos cientos de vidas se perdieron por falta de previsión. 
Ahora bien. ¿Cuál es la causa del desastre que el agricultor tiene año por año? La falta de semilla dotada de vida. La Ciencia nos hace la advertencia; no hay que verla con indiferencia, con descuido, porque la mitad de las cosechas se perderán. 


Con seis aparatos germinadores un operario puede germinar semilla para una gran hacienda. Uno para cada día de la semana


Las fincas de campo están equipadas con buena cantidad de implementos, con abonos, con buenas tierras, con agua. Por regla general se le da mucha atención a todos los detalles; pero no se pone atención alguna al pequeño germen que está oculto en el grano. ¿Qué cosa es un pequeño organismo comparado con nuestro arado de vapor, y otras cien cosas grandes que atraen nuestra atención? Nada. Sin embargo, El Todo Poderoso, ha puesto tremendas fuerzas en este pequeñísimo embrión, y si empleamos el sentido común observando las leyes de la naturaleza, se salvarán las cosechas, y tendremos, no solamente un buen resultado financiero, sino algo más que esto: la satisfacción moral de usar los dones de la naturaleza en provecho de la humanidad, y dado ejemplo a otros para romper el hielo de la indiferencia y el escepticismo. 
El aspecto que tiene el aparato germinador a los seis días. 
La Compañía de vapores fue responsable por el desastre del 'Titanic " por no proveerlo de suficientes "botes salva-vidas”; el agricultor es responsable de los desastres de sus campos, por no proveer al suelo con semilla dotada de vida. 
Con solo sacar la cuchara del cubo, queda listo para usarse para la siguiente geminación.

Separada la semilla se procede a desocupar los cubos , lo que se consigue fácilmente con la ayuda de la cuchara. 
Véase en el siguiente capítulo, la estadística relativa a la cantidad de maíz que se pierde cada año por falta de buena semilla y veréis si vale la pena de ocuparse detenidamente a estudiar esta cuestión. 
Volvamos al aparato germinador. Se notará que hay una gran diferencia en los brotes. 
El operario encargado de este trabajo, separará las mazorcas que tengan seis brotes vigorosos para semilla y el resto se destina a otros  usos, como forraje, y para la venta, etc., etc. 
Separada la semilla, se procede a descargar los germinadores, lo que se consigue fácilmente con sólo sacar la cuchara del cubo, como se ve en el grabado. 
Se pone la semilla en sacos para evitar que se confunda con el maíz destinado al consumo. 
Los cubos y el aparato quedan listos para otra germinación. 
Cuando son seis los aparatos, puede precederse de la manera siguiente: 
La primera semana se emplea en llenarlos, de lunes a sábado. El lunes de la siguiente semana se separa la semilla del aparato que se preparó el lunes anterior y se vuelve a cargar. 
El martes se hace la misma operación con el aparato correspondiente al martes de la semana anterior y así de seguida. 
Con este procedimiento sistemáticamente llevado, un hombre con seis germinadoras puede surtir de semilla viva una gran hacienda. 

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